24 nov. 2015

Cròniques Nepalís: (4/4) Aventuras y desventuras de dos runners en tierras Nepalies

04/11/2015

Miércoles. Etapa tranquila de 21 kms, para recuperar las fuerzas de la anterior jornada. El día acompañaba, sin la humedad y frío de los días anteriores. Brillaba un sol radiante, a 21º la temperatura era perfecta para correr. Iniciamos la jornada en grupo, pero no duraría mucho, ya que fue fraccionandose con el transcurso de la larga bajada. Todo transcurría por calzada fuera de los caminos de tierras que anteriores días nos fue acompañando. La vegetación era exuberante, de clima tropical. Los terrenos muy fértiles, llenos de vida. Realmente era precioso. Terminamos el descenso hasta llegar al nivel de agua a 1520m, el desnivel más bajo y suelo de las 100 millas. Una vez nos encontramos el cauce del río, iniciamos el ascenso hacia Palmajua, a 2000 m. El ascenso transcurría por pavimento duro, y con un calzado no apropiado para este tipo de terrenos, subimos hasta alcanzar el punto final de esta penúltima jornada. Llegamos enteros y descansados, poco que ver con lo pasado en las etapas anteriores.




Era nuestro último día en Rimbik, y la organización nos tenía una sorpresa nocturna: FIESTA internacional. Parece ser que es una costumbre que los participantes de cada país, individualmente o en grupo, demuestren sus aptitudes artísticas. Cada uno hizo lo que buenamente pudo, unos bien y otros no tan bien, pero al final nos divertimos. Os preguntareis “los “Energy team”, ¿qué hicieron?… Me lo reservo, y algún día de estos, y con unas cuantas copas de más, os lo contaré.  ¡TOP SECRET!

Como fin de fiesta hubo un baile internacional, una mezcla de rock, twist, que al final acabó con el baile de la gallina un servidor con los australianos y americanos, y como no, los más atrevidos de la organización. Os puedo decir que dejé el pabellón español en buen lugar. Realmente fue una noche divertida en la que todos los corredores dejamos atrás toda la presión y nos liberamos. Realmente lo necesitábamos. Se acabó el espectáculo, y todos nos fuimos a nuestras habitaciones con una sonrisa y con ganas de terminar la última jornada del quinto día de prueba.


05/11/2015

Jueves. Este último día la gente estaba feliz y con ganas de iniciar la etapa, ya que significaría que habíamos completado las 100 millas, dulce sueño del que todavía había que despertarse. Al contrario que en las jornadas anteriores, en esta ocasión el punto de salida estaba a una hora media del punto en el que habíamos pernotado. El  trayecto se realizó prácticamente por el recorrido que hicimos el día anterior, corriendo hasta llegar a Palmajua, a 2000 m, punto de inicio y salida. Al contrario del resto de jornadas, la gente salió tranquila, sin presión. La clasificación, salvo alguna sorpresa mayúscula, no sufriría alteración alguna. Esta última etapa seria  una repetición de la jornada anterior en lo que se refiere al terreno, más asfalto y continuas subidas y bajadas. Es decir, lo que denominamos en el argot montañero “toboganes”. Durante el trayecto nos íbamos encontrando gente que no nos impedía compartir un momento fotográfico. No queríamos dejarnos nada, sabíamos que era un día de fiesta y así nos lo tomamos. A falta de unos cinco kilómetros, nuestra Lara, a consecuencia de la carga de kilómetros, empezó a notar fuertes molestias en esquíotibial que no le permitió terminar con comodidad, pero al igual que en la maratón, como el ave Fénix, resurgió el alma luchadora y proseguió estos últimos kilómetros hasta el punto de llegada y final de la prueba de estas 100millas del Himalaya.

Realmente fue muy emocionante, el pueblo nos recibió con los brazos abiertos y todas sus gentes en las calles manifestaban jolgorio y alegría por nuestra presencia. Indicar que este pueblo fue el mismo que dio inicio a la prueba, “Maneybhanjyang”. Antes de cruzar la meta fue muy emotivo, ya que centenares de niños estaban situados ambos lados de la calle que enfocaría a la llegada, sonriendo y moviendo sus diminutos brazos con banderas de un lado a otro. Fue realmente emocionante, qué mejor broche que terminar la prueba con este gesto de ternura por los niños, los mejores seguidores de la prueba y los que manifestaban día a día y en todo momento su ternura.
Lo bonito del día fue que a la entrada de los últimos corredores  todos los participantes nos pusimos a ambos lados de la calle, en un lado las mujeres y en otro los hombres, aplaudiendo y dando los últimos gritos de apoyo a esos dos máquinas. Realmente en sus caras cansadas se podía observar el agradecimiento a  todos, porque finalmente más que competidores fuimos todos una familia, indistintamente del país, creencia y color de piel. Todos fuimos un único corredor.


Esto si es espíritu deportivo, y me quedo con esto y el compañerismo y respeto. Todos terminamos campeones, al menos esta fue la sensación de cada uno de nosotros al terminar esta maravillosa, emotiva experiencia.

Por la noche hubo una ceremonia de entrega de trofeos, un broche final que daba fin a esta aventura. Realmente la sensación que te queda es de alegría por haber finalizado, pero a la vez tristeza, ya que era el fin… Realmente una pena, pero estoy seguro de que en la mente de cada uno de los que participamos estará presente esta experiencia que marcará con el paso de los años y ocupará un hueco con los mejores momentos de nuestras vidas.



Gracias a todos por compartir estas vivencias, ya que mis formas literarias no son buenas, pero he creído conveniente plasmar todo lo vivido y que creo que se debía de remarcar. Ha llegado el final, y no me gustaría terminar sin hacer mención a mi compañera de caminos y buena amiga Lara, que en todo momento se comportó como una campeona. Gracias por compartir tu alegría y tu buen feeling. Eres una CRAK.

Y como dice en nepalí  सबै मान्छे हो (Esto es todo amigos)


1 comentario:

  1. MOLTES GRÀCIES PER LA CRÒNICA DOMINGO!!!!!!!!

    Es realment genial, quina experiència més extraordinària... I amb la samarreta del Club per aquests mons de deu!!!

    Segur que ho portareu al cor tota la vida, 100 milles i per l'Himalaya, uff!!

    Ens veiem per la pista

    Salut i Atletisme

    Josep

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